Mirando los diminutos detalles que Durero diseñó sobre una armadura que más tarde llevaría a un rey , seguramente sanguinario(¿Acaso no todos lo eran?), no puedo hacer más que soprenderme. Y la sorpresa me sorprende a su vez. ¿No es esto Arte? Una dedicación tal, una pasión tan profunda que produce formas que no parecen hechas por un hombre. Como la naturaleza, que nos sorprende una y otra vez, dándonos a los ojos maravillas de aspecto libres pero milimétricamente pautadas. Seres que jamás creímos que pudiesen ser creados por una mano "natural". En esa sublimación tan sesuda se haya el sentido mismo del arte. La absorción absoluta de la esencia y el deleite de comprender la sencillez misma de la infinita complejidad de un algo.
Ese rostro en la coraza, la líneas del yelmo que de ser rígidas en la nuca y caen hacia la espalda como una larga cabellera de acero. ¿ Está todo en eso?
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